Señor, dame paciencia...

Como en caminoconmiperro estamos convencidos de que la mejor manera de tomarse las cosas es con humor, nos encanta compartir entre todos los peRRegrinos todas esas anécdotas vividas de situaciones y comentarios que hemos tenido que soportar con gran dosis de filosofía y más paciencia que el Santo Job...

Antes de nada, la fábula

Había una vez un anciano y un niño que viajaban con un burro de pueblo en pueblo. Puesto que el asno estaba viejo, llegaron a una aldea caminando junto al animal, en vez de montarse en él. Al pasar por la calle principal, la gente se rió y gritó: ¡Mirad qué par de tontos! Tienen un burro, y  en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado.

Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo, y al transitar entre las casas, algunas personas se llenaron de indignación y gritaron esta vez: ¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! El viejo sentado en el burro y el pobre niño caminando.

Al salir del pueblo, el anciano y el niño intercambiaron sus puestos. Siguieron haciendo camino hasta llegar a otra aldea, donde la gente exclamó escandalizada:  ¡Esto es verdaderamente intolerable! ¿Han visto algo semejante? El muchacho montado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado. ¡Qué vergüenza!

Puestas así las cosas, el viejo y el niño compartieron el burro. El fiel jumento llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre su lomo. Cruzaron junto a un grupo de campesinos y éstos comenzaron a vociferar:  ¡Sinvergüenzas! ¿Es que no tienen corazón? ¡Van a reventar al pobre animal!

Estando ya el burro exhausto, y siendo que aún faltaba mucho para llegar a destino, el anciano y el niño optaron entonces por cargar al flaco burro sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. La gente se apiñó alrededor de ellos. Entre las carcajadas, los pueblerinos se mofaban gritando: Nunca hemos visto gente tan boba. Tienen un burro y, en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas. ¡Vaya de tontos!

Fábula del viejo y el burro

En fin, la moraleja es clara: Da igual lo que hagas porque…

Las anécdotas

Los perros transmiten parásitios, mejor duermes con él en esa caseta de ahí fuera…

Esto es textualmente lo que nos dijo un hospitalero cierto día en cierto pueblo. Nosotros aceptamos encantados porque aunque la caseta tenía bastante peor aspecto que el albergue, ese día había mucha gente y la verdad, preferimos escuchar los ronquidos de nuestra "Flauta" antes que los auténticos rugidos de algunos peregrinos…

Al día siguiente me levanto temprano para ir al baño y me encuentro al resto de peregrinos pelados de frío maldurmiendo en la calle porque el interior del albergue estaba infestado de chinches. Total que no pegaron ojo, les comieron a picotazos y les costó sangre, sudor y lágrimas deshacerse de las malditas chinches.

Nosotros en cambio ni rastro de las chinches, pero a partir de entonces éramos nosotros quienes no dejábamos a "Flauta" acercarse a esas personas ya que podían pegarle parásitos… Paradógico, no?

Mira ese pobre perro como va sudando…

perro mojado

Esta grandiosa observación se la hizo un señor a su mujer a escasos metros de un río donde Flauta se estuvo bañando un buen rato. Realmente iba caminando más fresquita que nunca justo después de darse el chapuzón. Lo único que pudimos hacer es volvernos (ni si quiera nos lo dijo a nosotros) echar una carcajada y darle la razón… “pues sí, pobre animal lo llevamos chorreandito de sudor…”

Buenos días… Qué tal ha descansado el perro?

Lo primero que tienes que asumir es que dejas de ser tu mismo para ser el, o la del perro. A nadie le interesa cómo te llamas tú, pero todo el mundo conocerá el nombre de tu mascota. Eso se puede llevar, e incluso resulta grato si se toma como una muestra de cariño hacia tu perro.

Pero que después de haber pasado una noche inmunda con gastroenteritis (obviamos detalles) pasando un frío de muerte  en tu tienda de campaña y al levantarte con cuerpo “J” la primera persona que te encuentres lo único que se digna a preguntarte es “qué tal ha dormido el perrito”… Grrrrr!!!

Pobre animal, qué necesidad tiene de pasar por este martirio

Flauta caminando y correteando fresca como una lechuga. Una familia con dos críos de unos 6/8 años, que pobres criaturas transportaban a duras penas sus respectivos mochilones con sacos, esterillas, cantimploras y demás enseres necesarios. En los 2 minutos que coincidimos con ellos les oímos preguntar cuánto queda varias veces mientras las gotitas de sudor les caían por la frente… Y el padre va y me pregunta que qué necesidad tengo de hacer pasar por este martirio al pobre animal… El mundo al revés…

perro con zapatillas comiendo pan

A tu perro le han salido ampollas?

Pregunta recurrente por cierto… será porque las ampollas es el tema de conversación más empleado entre peregrinos… Mentalízate para que la gente te saque el pie para enseñártelas independientemente de si estás comiendo, de si se han lavado los pies después de caminar 7 horas o de lo que sea… Da igual, y además más vale que las mires bien y hagas algún comentario sobre su gravedad porque si no corres el riesgo de que te las pongan en la cara para hacértelas ver mejor!

Pues yo vi una vez a un perro que se cansó y se quedó en el sitio…

Muy bien, gracias. Yo he visto por la tele a futbolistas que les ha pasado lo mismo.

comments powered by Disqus