Qué hacer

Una situación muy común que os puede acontecer mientras paseas con tu perro por el monte o en el medio rural, es el encuentro con otros animales sueltos de diversa índole como pueden ser otros perros, gatos, ganado, cabras montesas y a saber qué sorpresas más.

Como siempre en estos casos, no existe una receta única y milagrosa para afrontar estas situaciones de la mejor manera posible. Esto dependerá del carácter de nuestro perro y del tipo de animal con el que habéis topado así como del contexto, ya que no es lo mismo un encuentro en campo abierto, que en un lugar próximo a una carretera con tráfico de vehículos.

Encuentro con otros perros sueltos

Encontrar otro perro sueltoLo más importante pero que seguro que tenemos claro ya gracias a la convivencia con nuestra mascota, es saber si tenemos un perro dominante o más bien diplomático y que evita las peleas. Si se trata del primer caso (dominante), sin lugar a duda lo mejor es atar al perro para evitar la pelea y daños propios o al otro animal. Si por el contrario tienes un perro sumiso o diplomático, puede que sea más interesante que vaya suelto para evitar que se envalentone y facilitar que gestione por sí mismo la situación, y en caso de peligro real, que salga corriendo por sus propias patas. Los perros son territoriales y una vez han echado de su zona de influencia al extraño lo normal es que no vayan a perseguirlo más.

El otro consejo que te damos es llevar siempre un bastón o palo, o cualquier elemento que se nos ocurra para intimidar al otro perro, porque no siempre va a depender del carácter de nuestro compañero el desenlace del encuentro con un animal desconocido que no tenemos ni idea de por dónde va a salir.

No olvides que a pesar del mito de que es el perro el que defiende al amo, es más bien todo lo contrario y eres tú quién debe protegerle y salvaguardarle ante ataques de otros perros.  En cuanto os encontréis con otro perro y observes el más mínimo síntoma de un posible agresión, traga saliva y mentalízate porque te vas a tener que convertir en un ogro feroz y dominante de voz fuerte y aspavientos firmes (en este momento es dónde el bastón viene de lujo) para  que con pasos seguros termines echándole tú a él de vuestra zona de influencia.

Si tienes dudas y prefieres ensayar con otros perros en el parque no dudes en hacerlo, verás como si lo haces confiado ninguno se te resiste e irás ganando seguridad para cuando se te presente una situación real. No olvides que en la práctica totalidad de estas situaciones, al perro desconocido en un posible ataque, sólo se le pasa por la cabeza tu mascota, no tú. Con este comportamiento lo que estamos intentando evitar es un ataque directo a tu perro, el otro componente de tu manada, que tú como jefe debes proteger. Los humanos no resultan tan amenazadores para un animal que está defendiendo su territorio y seguramente le pasen inadvertidos. Es más, muchos de estos perros de campo suelen ser especialmente miedosos y sumisos con las personas, pero agresivos con otros perros. Esto debería de darte algo más de confianza.

Perro echando la siesta al sol

Pero tampoco queremos asustarte y que te pienses que todos los encuentros perrunos serán momentos de pánico nuclear, ni mucho menos. Por el camino, la mayoría de perros que encontraréis serán amigables y muy hospitalarios y estarán encantados de jugar y compartir carreras con vuestro perro, e incluso por qué no, flirtear y ligotear un poco ¿¡acaso no lo hacemos nosotros!?

Ganado y otros rebaños

El encuentro con ganado de todo tipo (vacas, ovejas, cabras, caballos, etc.) es otro tema a tener en cuenta ya que es una situación muy común mientras se camina por el monte o el medio rural.

Debemos de actuar responsablemente, y aunque a nosotros nos pueda resultar gracioso ver como nuestro perro se envalentona y se mete en mitad del rebaño para asustar a los desconcertados animales, antes debemos tener en cuenta algunas cuestiones:

  • Seguramente al propietario del rebaño no le haga tanta gracia. Se trata de una cuestión de respeto y de responsabilidad, ya que cualquier animal asustado por tu perro puede hasta despeñarse por un barranco y el único responsable eres tú. ¿Alguna vez te has preguntado el precio de una res?
  • La mayoría de rebaños van acompañados por perros que hacen muy bien su trabajo y defienden hasta el final cualquier amenaza hacia su ganado. No en balde, en las provincias de León y Galicia abundan los grupos de mastines, lo suficientemente feroces (dado el caso) para enfrentarse incluso a lobos.

En definitiva, te aconsejamos que evites por todos los medios que tu perro interfiera con el ganado que podáis encontrar en vuestro camino, y si se trata de un rebaño de ovejas o cabras (especialmente por las provincias de León y Galicia), mejor arrima a tu perro lo más posible a ti, ya que estos perros para guardar ganado no atacan a las personas.
Ganado caminando por el Camino

Por otro lado, habrá ocasiones en las que os toque caminar literalmente entre vacas que circulan por el mismo camino que vosotros. Tranquilo, esas están más que acostumbradas así que lo único que tendrás que hacer es atar a tu perro en corto y pasar entre ellas con naturalidad.

No queremos asustarte pero sí que seas consciente de los riesgos, así que te vamos a contar una historia que nos contó otro amigo peRRegrino que en contramos en el Camino sobre el trágico final de su anterior mascota. Resulta que éste, un perro jovenzuelo y juguetón se metió a jugar en mitad de un rebaño de ovejas,  y como consecuencia de ello, fue atacado por dos mastines que en cuestión de segundos (los que tardó el dueño en correr desde dónde estaba hasta llegar al lugar) lo dejaron moribundo. Tuvo que ser él, impotente, quien tuvo que acabar con la agonía de su amigo con sus propias manos dado que el animalito quedó destrozado y no había posibilidad alguna de sacarlo adelante en ese entorno en mitad de la nada. A pesar de que habían pasado años él aún lloró cuándo nos lo contó, y nosotros aún nos emocionamos cuando recordamos el relato vivido en primera persona.

Gatos y animales salvajes

La naturaleza de un perro es perseguir a todo aquello que se mueva, y si es un animal, y deja rastro de animal, se lo pasan bomba y lo disfrutan de verdad.

Realmente de lo que tienes que estar pendiente es de los riesgos provenientes de cruces con carreteras y accidentes del terreno tales como precipicios, etc. Si estás en un terreno llano y ausente de peligros, creemos que no pasa nada porque se eche unas carreras (siempre y cuando no haya riesgo de golpe de calor) y que se sienta el cazador que siempre ha creído ser persiguiendo rastros, pájaros, ratones y cualquier bicho salvaje (y no violento ni venenoso) que se le ponga por delante.

Los gatos requieren mención aparte, ya que aunque todos son salvajes (por muy caseros que sean) hay algunos con bastante mala idea y que saben defenderse muy bien de nuestros perros que a su lado resultan tontos y molestos. Son muchos los casos de perros tuertos por el zarpazo de gatos, que no olvidemos son expertos en eso de atacar donde más duele. Si añadimos el riesgo de atropellos ya que los gatos suelen encontrarse en las poblaciones con su respectivo tráfico de vehículos por sus calles, ahí sí mejor, evita la persecución.

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